LOS ACUERDOS DE GOBIERNO DESDE LA IZQUIERDA.
Los hombres y mujeres, afiliados a EBB, que suscribimos este escrito, procedemos de las diversas tradiciones políticas –Comunista, Socialista, Ecologista, etc.- que conforman las fuentes de esta organización de la Izquierda política transformadora. Tras las elecciones municipales y locales celebradas en mayo pasado, desde una perspectiva de izquierda, el paisaje político en Euskadi resulta francamente desolador. Los partidos políticos parecen rivalizar en meras declaraciones vacías de contenido, búsqueda de acuerdos orientados a conformar mayorías para el reparto del poder, reparto de cromos para asegurar el liderazgo en unos u otros territorios o instituciones y todo ello sin que la ciudadanía alcance a ver las consecuencias que esta “ingeniería política” pueda tener para la mejora de sus condiciones de vida y avance social. Por ello nos sentimos en la obligación de exigir aquello que, respecto a los acuerdos o alianzas políticas, forma parte de nuestra identidad y una parte importante de la sociedad nos está demandando: Un discurso y pedagogía política de izquierda; ligar cualquier acuerdo a contenidos programáticos de avance y transformación social y garantizar la participación interna y la transparencia pública de los acuerdos y procesos de negociación.
En momentos en los que sólo se habla de reparto de cargos, mayorías numéricas, o simples intereses partidarios, la responsabilidad de una organización como EBB es introducir en el discurso y la agenda política contenidos ligados a las demandas populares y la transformación social. Nuestra prioridad no puede ser conformar mayorías aritméticas, garantizar la gobernabilidad o imponer acuerdos políticos previos a la confrontación programática. En el debate social y la información mediática echamos en falta temas como la Política Fiscal redistributiva, los Servicios Sociales, las infraestructuras de transporte o la sostenibilidad y por eso apelamos a EBB y al resto de organizaciones de izquierda para imponer estos contenidos en la agenda política.
Decíamos también que para nosotros, cualquier acuerdo o alianza política, desde la izquierda, debe ser programática y con contenidos de avance y transformación social. Y esto conlleva que los acuerdos deben superar la mera gestión y establecer compromisos concretos, evaluables y con el suficiente incremento presupuestario. Algo que desgraciadamente, no hemos podido constatar, por ejemplo, en el acuerdo de Bilbao, que ha sido recibido por la ciudadanía como una mera continuidad de la gestión anterior y presentado como un éxito personal por un Alcalde de marcado perfil conservador. El mismo carácter conservador que ha caracterizado durante más de 25 años la política de las Diputaciones Forales. Por eso, por nuestra defensa del acuerdo programático, planteamos que a día de hoy resulta imposible y supondría traicionar buena parte de lo que hasta ahora hemos mantenido, ceder en nuestras posiciones y participar en los gobiernos forales. Y más allá del dudoso futuro político del actual “Tripartito”, no puede haber acuerdo que justifique renunciar a una fiscalidad progresista, al derecho a unos Servicios Sociales de carácter público o a la lucha contra la incineración o las infraestructuras antiecológicas.
La política desde la izquierda se liga a lo concreto, sobre todo en unas elecciones de ámbito foral o municipal. Por eso defendemos el municipalismo y la autonomía local para la toma de decisiones, cuando éstas van dirigidas a la mejora de las condiciones de vida de una mayoría social. Las personas que suscribimos este documento somos decididamente contrarias al poder absoluto de los “aparatos internos” de los partidos y en el caso de EBB nos enfrentaremos a cualquier intento de descalificar o revocar las decisiones que, con apoyo de sus asambleas, legítimamente han tomado las y los compañeros de Zumaia o Górliz. No podemos permitir que en nuestra organización se desarrolle la misma caza de brujas que sobre este tema se está viendo en otros partidos, máxime cuando los supuestos pactos con PNV y EA son absolutamente desconocidos por los órganos internos y el conjunto de la militancia.
Y finalmente, una política de pactos desde la izquierda debe garantizar la transparencia y participación de la militancia en el proceso negociador y la ratificación democrática de los posibles acuerdos en el ámbito en el que se producen. Según los Estatutos de EBB, eso supone debate asambleario de las propuestas y ratificación a través de referéndum. La nueva forma de hacer política que defendemos y una parte importante de la sociedad vasca espera de nosotros, no nos permite sustituir la democracia interna y participativa por los personalismos y pactos de salón árabe. Algo que lamentablemente ha ocurrido en el Ayuntamiento de Bilbao y que ha obligado a un número importante de miembros de esa Asamblea, a impugnar ese acuerdo y recurrirlo a la Comisión de Garantías.
Para los miembros de la corriente EPA, del EPK-PCE y otros afiliados no adscritos que representamos a más del 30% del Consejo Político, éstos son los parámetros del discurso y la práctica política de una organización de izquierda como EBB. Eso dicen nuestros documentos, a eso nos hemos comprometido ante la sociedad vasca y para eso seguiremos trabajando todas y todos nosotros.